"A veces como una moneda se encendía un pedazo de sol entre mis manos." (Pablo Neruda) Entre mis manos se acumulaba una multitud de cansadas estrellas, todas las que pude bajar del cielo cuando me enseñaste como arrancarselas a las noches de insomnio. Entre mis manos dormía la furia de un millar de tormentas: las lejanas, las tristes, las tardías... todas las que logramos atrapar en esa tarde lenta y perdida. Entre mis manos residía la nostalgia de saberte ausente, el paso de las horas, las palabras nunca dichas. Entre mis manos se desangraba lentamente el corazón, ese que solo por ti latía... Entre mis manos no queda nada, cuando las abrí un día después de que te marchaste las encontré asperas, mustias y vacías.
Energía, Fotografía de Anna Serrat
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