"Estoy solo y no hay nadie en el espejo." (Jorge Luis Borges)Me quedara siempre la razonable duda, la tal vez apremiante necesidad de comprender, de esclarecer cada uno de sus motivos, averiguar cual de entre todas las posibles circunstancias es la que lo obliga, la que lo ha impulsado desde siempre asomarse a la vítrea superficie que nos separa con el único objeto de contemplarme para sondearme el alma, para intentar adivinarme el pensamiento. Y es que a veces me da la impresión de que podríamos hasta llegar a comprendernos, nos conocemos desde hace tanto tiempo...que no sé si podría mentirle, ni si él podría engañarme. Solo se que a veces, una sonrisa tardía aflora a los labios, a los suyos, a los míos antes de despedirnos. Después de todo, y tras tantos años... aún no podemos resolver la razonable duda: ¿Quien de los dos es cierto? ¿Quién de los dos es una mera ficción? ¿Quién esta al otro lado del espejo?. Tal vez resulte incluso que soy yo (en pensamiento, palabra, obra y omisión) quién es un mero reflejo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario