Puedo abrir la ventana... dejar pasar la luz, el bullicio de los niños, el calor de la tarde; ver pasar a la gente, a las nubes, a las peregrinas aves surcando el cielo; sentir la brisa agitando mis cabellos, la muerte del sol alla arriba, el triste sonar de las campanas. Pero mi ventana permanece cerrada... aún no estoy listo, prefiero mi penumbra, mi silencio, la compañia de mi propia soledad. Tal vez algún día...Fotografía: Juanvi Mejías
1 comentario:
Es lo que las personas ajenas a las vanalidades del mundo buscamos con desenfreno.
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