sábado, 3 de enero de 2009

Adiós...

Mis dedos trazaron una a una las letras de tu nombre, sobre la arena, bajo un sol que empezaba a agonizar. ¿Sabes? Te he extrañado tanto que casi he logrado olvidarte, poco a poco me fui acostumbrando al dolor de tu ausencia, a no escucharte, a no verte, a no sentirte bajo la piel. Poco a poco he ido recuperando la soledad que un día me quitaste de entre las manos. Me incline sobre las letras, una ola borro tu nombre, lo que fuimos, lo que pudimos ser... en el cielo, el sol acabo por extinguirse.

Fotografía: Juanvi Mejías

1 comentario:

Julio César Orellana Rivera dijo...

A los amores hay que cercenarles la cabeza de un solo tajo, y enterrarlos y ni siquiera llevarles flores el 2 de noviembre, porque de lo contrario serán nuestros fantasmas perpetuos.
El "se podría decir que..." le resta efectividad al poema. Léelo solamente con el "Poco a poco he ido recuperando..." con un punto y seguido después de "bajo la piel" y verás si sientes el cambio.
Lo que no me queda claro es que si extrañas tanto a un amor, ¿cómo es posible casi haberla olvidado? Porque si es que aún la extrañas, quiere decir que la amas y que no las olvidado.
Saludos